El 9 de Diciembre del año pasado, visitando el blog “ensayista” de la profesional colombiana en Estudios Literarios Elsy Rosas Crespo,   me enganché con un post que creí de su autoría y me despaché con un verborrágico comentario al respecto. Elsy  tomó mi comentario y lo puso como un post unos días después y como luego de leerme detenidamente, creo haber expresado en una sentada lo que pienso realmente, es de mi interés que mis visitantes y amigos también lo lean y me dejen sus comentarios para continuar aprendiendo en estos temas que nadie sabe nada pero que muchos intentamos indagar nuevos caminos para intentar comprender un poco más.

Reproduzco a continuación el post de Elsy donde incluye mi comentario.

  

 

 por ensayista @ 2007-12-09 - 17:27:41

La semana pasada tuve una breve crisis de fe y traté de imaginarme si es posible vivir sin Dios, si es posible ser "bueno", "noble", "dulce" sin contar con Dios. Busqué en internet textos relacionados con el asunto y puse a consideración de ustedes un ensayo titulado "La moralidad sin Dios - ¿es posible?". Nuestro nuevo amigo Segmento supuso que el ensayo del señor Cotton era mío y comentó el texto con tal amplitud que creo que vale la pena hacer de este comentario un post.
Espero que les guste tanto como a mí.

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Querida Elsy

Tu ensayo es un hermoso trabajo de sustentación de una creencia y del intento de objetividad que la importancia del tema merece. No voy a explayar un comentario al respecto porque hay tanto y tan importante escrito que temo no visualizar el conjunto. Voy a releer con tranquilidad en unos días tu trabajo, para intentar que mi opinión aporte algo a éste diálogo.

En mi condición de agnóstico, no acostumbro a opinar sobre religión, respeto a todas, pero sí lo hago sobre Dios como concepto superlativo.

Creo que concebimos la existencia de Dios a través de un proceso racional y pretendidamente objetivo, ante la imposibilidad de explicar una enorme cantidad de cosas. Nuestro pensamiento se rige por la lógica, y por ello necesitamos explicar cual fue el principio o la causa inicial y allí, el concepto Dios nos deja tranquilos al menos por un tiempo. Sin un proceso causa-efecto, no estaría en nosotros explicar el inicio de la vida. La inmensidad del espacio nos empequeñece de tal modo que cuando más sabemos más nos damos cuenta de los que no sabemos y ello es tan inmenso que asusta. Necesitamos hacer pié en algún lugar y el concepto Dios nos lo brinda.

Somos tantas personas en el planeta, todas únicas y tan diferentes entre sí, que pensar que fueron creadas a imagen y semejanza de un Dios, nos brinda un elemento de contención ante la diversidad enorme aunque finita.

Por estas y muchas razones más, necesitamos el concepto Dios para evitar la desolación ante un universo de cosas inexplicables.

Y llego al tema que plantea tu post, no creo en el concepto de moral. Moral, según yo veo, es una forma de estandarización, de igualación o semejanza de una humanidad absolutamente heterogénea en sus aspectos no físicos. Según yo veo, la imagen de un Dios proyecta una norma, un camino, pero como las personas somos todas diferentes, cada uno necesitamos diferentes caminos. No pretendo defender a la ética personal en contraposición de la ética cristiana. Lo que quiero expresar es que considero que cualquier intento de estandarización, de pretender incluir a todos los hombres en una norma general, es una idea equivocada. Todos los males que enuncias y todos los fracasos que comentas responde a lo que planteo. También el fracaso de las religiones que sólo logran adeptos cuando las catástrofes se ciernen sobre los seres vivientes. Y llamo catástrofes a los fenómenos tanto físicos como psíquicos que los seres humanos soportamos en algún momento de nuestra vida.

Las religiones han sido las primeras expresiones de poder en la historia del hombre y a mi entender son sólo eso en la actualidad. Pero ello no cambia el resultado de tu planteo. Creo sinceramente que siempre se ha intentado homogeneizar personas y hemos discutido únicamente en la forma. Allí esta nuestro error, a mi entender. Dimos por supuesto que todos somos iguales y la historia de la humanidad se viste de fracaso tras fracaso en la política, en la religión, en los principios sociales, en los psicológicos, en la medicina, etc. Solo veo avances cuando se acepta que cada persona es diferente a otra y no puede ser clasificada ni rotulada, y sólo agrupada de modo superficial por variables muy amplias como las etnias, las culturas, los sexos, etc.

No creo que exista moralidad sin Dios, pero tampoco con Dios. Tampoco creo que la gente se mueva por conceptos tan burdos como costo-beneficio o "lo material". Definirlo así es una simplificación que no refleja las verdaderas motivaciones de los individuos. Es como ver los síntomas y no la enfermedad.

Las contraculturas, los holocaustos, las locuras de la guerra, la masacre de las religiones, son una de dos posibles razones:

1 - manifestaciones de poder en cualquiera de sus formas, de líderes enfermos, oportunistas y malvados;

2 - situaciones crisis, puntos de inflexión, de los estados psíquicos de abatimiento y desesperanza al no ver un horizonte y no creer en las respuestas que se proporcionan.

Hemos vivido y estamos viviendo cambios muy profundos con un alto costo psicológico para los individuos insertos en ellos. Es por eso que no es válida una apreciación de relativismo cultural por ejemplo de la Rusia actual. Es lógico (fundamento con la razón, por lo cual seguramente no es un argumento definitivo) que todo péndulo, cuando sale de un extremo, vaya hasta el otro aunque tienda al centro o equilibrio. Lleva tiempo para que el movimiento se acerque a ese centro, y más aún una comunidad de individuos de alta complejidad como lo es la organización humana.

Lamento no poder citar a nadie ni documentar lo que digo. Soy el único responsable por lo que escribo. He leído a casi todos y todos, sin excepción no han satisfecho mis expectativas, aunque todos, sin excepción, han aportado elementos valiosos para ayudar a la comprensión o mejor dicho, al intento de comprensión que es todo lo que está en nuestras manos en estos días. Cada uno tiene su verdad. Cada uno tiene su argumento. Cada uno se sustenta en diferentes bases y en diferentes procesos. Pero todos usamos la razón para elaborar nuestras teorías, incluso las religiones, no veo entonces porqué para algunas cosas la razón es buena y para otras no, si nos es imposible prescindir de ella. Hasta cuando hablamos de las cosas que no podemos manejar ni explicar, usamos la razón para elaborar teorías probables y argumentar por ejemplo, la necesidad de la fé.

Estamos involucrados en procesos racionales (con presencia o ausencia de la razón) y ello es posible que no sea lo adecuado o lo mejor o no sea el camino que nos lleve a encontrar una explicación (racional) que nos satisfaga y minimice la incertidumbre que nos convoca a diario.

Creo que es necesario que cambiemos el enfoque o el modo de ver las mismas cosas. Tengo la impresión que todas las ideas que hemos desarrollado hasta ahora no conducen a algo positivo y estamos ocupados en enfrentamientos de líneas de pensamientos, de creación y acumulación de argumentos, es decir, estamos enfrentados en lugar de trabajar juntos. El enfrentamiento podría cegarnos y conducirnos a caminos sin salida. Creo que tal vez, sea momento de otro "dudar de todo" y otro "Pienso, luego existo", dejando las banderas, creencias y argumentos de lado, y con la suma de conocimientos, sensaciones, intuiciones, objetividades y subjetividades, tal vez nos encaminemos hacia un camino, seguramente diferente a los que hoy tenemos, y una nueva óptica para investigar.

Perdón por la extensión, pero sin pretender decir mucho, en estos temas es necesario expresar muchas cosas para poder explicarse, y aun así, uno no sabe si lo logra.